España

España - El blog de María Fernández Dobao

Hoy no podía ser otro el tema de la entrada. Hoy es nuestro día, el día de los españoles, la Fiesta Nacional de España, el día de la Hispanidad y la festividad de la Virgen de la Pilar que, al contrario de lo que popularmente se cree, no es la Patrona de España. Nuestra patrona es la Inmaculada Concepción y, después de unas cuantas lecturas, no sabría concluir si la Patrona de la Hispanidad es la Virgen de Guadalupe o la del Pilar.
Un día como hoy, en 1492, Colón llegó a América y tomó posesión de la tierra en nombre de los Reyes Católicos; ese día se convirtió en un día de celebración en España y muchos países latinoamericanos. Empezó llamándose Día de la Raza, después Día de la Hispanidad y, desde 1987, Fiesta Nacional de España.

No voy a escribir sobre la pena que me da ver en qué se está convirtiendo España en algunos aspectos, prefiero alabar sus bondades y su belleza y proclamarme orgullosa de ser española. Precisamente estoy ahora en una de su preciosas ciudades, llena de historia y belleza y muestra de la convivencia de diferentes culturas. He tenido la suerte de viajar desde pequeña con mis padres y de que me inculcaran esa inquietud por descubrir y conocer la historia, la cultura, el arte, la gastronomía, las tradiciones y las maravillas que tiene España. De norte a sur y de este a oeste, reconozco que me queda alguna provincia, pero con orgullo puedo decir que he estado en la gran mayoría. Es conocido mi amor por el sur, si bien no puedo negar la belleza del resto y lo bien que me siento vaya donde vaya, ahora mismo no recuerdo ningún sitio que haya dicho “no me ha gustado”, porque cuando alguna ciudad me ha parecido menos bonita, me sorprende con una provincia con lugares maravillosos, todas tiene algo. La historia que esconden edificios, palacios, castillos, fortalezas, monasterios, iglesias, catedrales…; me encanta imaginarlos en la época en que fueron construidos, soñar con la vida en aquellos momentos, y me sigue impactando que hayan llegado a nuestros días. Por no hablar de los parques naturales, las costas, la gastronomía, las fiestas, el color, la luz, el clima…

Escribo desde un patio blanco, flanqueada por azulejos geométricos, celosías y macetas de flores y escuchando el agua de fondo. Me esperan fuera callejas con embrujo que me trasladan a las culturas judía, musulmana y cristiana.
Lo reconozco, estoy enamorada de país. Y recomiendo las posibilidades que nos ofrece. Me encanta viajar fuera también, pero me da pena que en muchas ocasiones se menosprecie lo que tenemos y nos cieguen los destinos lejanos con todo lo que tenemos aquí para disfrutar.
Viva España.

María

 
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La mentira

LA MENTIRA - El blog de María Fernández Dobao

Parece mentira que una obra que se estrenó en 409 a.C. trate algo tan actual. Hace un par de meses pude disfrutar en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida de la representación de “Filoctetes”, la última tragedia de Sófocles. Filoctetes es uno de los héroes de la mitología griega y la tragedia se sitúa durante la Guerra de Troya. La representación me pareció magnífica y el marco incomparable, destacando sobre el todo el papel de Pedro Casablanc. Reconozco que siento recelo hacia las adaptaciones contemporáneas de obras clásicas, tanto en el teatro como en la ópera, pero esta me pareció brillante.

Filoectetes fue cruelmente abandonado en la isla de Lemnos, y diez años después sus verdugos acudieron a él por el mero interés de conseguir su arco, el instrumento más poderoso para conquistar Troya. Aquellos que le abandonaron injustamente, fueron capaces de usar cualquier arma para conseguir su objetivo, siendo su principal estrategia la mentira y la traición.
El ser humano, desde el principio de los tiempos, es capaz de esconderse bajo la premisa de que “el fin justifica los medios” para justificar cualquier acción que le lleve a su provceho, por maquiavélica e inmoral que sea. En la representación aparece la conciencia, caracterizada magníficamente en un coro de ninfas, esa conciencia que plantea al joven Neptolemo la disyuntiva entre obedecer a sus superiores, anteponiendo el objetivo final a la moralidad, o ser fiel a sus principios.

La mentira se impone, en la obra y muchas veces en la vida, en el 409 a.C. y en la actualidad. El ansia de poder, la necesidad de vencer cueste lo que cueste, la ambición y la falta de escrúpulos están a la orden del día. Y tú, ¿qué opinas?

María

 
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Cuestión de educación

El blog de María Fernández Dobao - Cuestión de educación

La gratitud ennoblece, la ingratitud envilece“. Esta publicación de del #refraneroprotocolero que María Gómez generosamente comparte en su blog, Protocolo con Corsé, ha sido mi fuente de inspiración para la entrada de esta semana. Más bien ha sido el empujón para sentarme a escribir sobre algo que desde hace tiempo me ronda: la mala educación o la falta de ella.

Según me enseñaron, y según considero, hay dos aspectos que podrían situarse en el nivel básico de educación y que gran parte de la población no tiene asimilados: saludar y dar las gracias. Esto último, además, me parece un acto de justicia: recibes y das. Desde hace tiempo observo con asombro la falta de agradecimiento en ocasiones tan obvias como la recepción de un regalo, una visita, un detalle, un favor o una invitación. Me quedo perpleja y me pregunto si evitar “por favor” y “gracias” responde a una actitud de soberbia por la otra parte, de desprecio o, sencillamente, de mala o nula educación. En casa me enseñaron que “es de bien nacido ser agradecido” y procuro serlo, por educación, por respeto, por la belleza que esconde la palabra “gracias” y porque así me siento mejor.

En cuanto a los saludos, reconozco que el problema lo veo en los más jóvenes, quizá por mi continuo contacto con ellos al dedicarme a la enseñanza. Siempre que me cruzo con ellos en la escalera o en el pasillo digo “hola” y prácticamente nunca recibo respuesta, y más grave me parece aún cuando entro en clase: no solo no responden al saludo, ni siquiera se inmutan la mayoría de ellos. Me parece bastante preocupante. En dos semanas de curso ya he llamado la atención a unos cuantos por este tema, deben odiarme, pero creo que no se puede trabajar en un centro educativo y permanecer en silencio ante estas faltas.

Seguiré defendiendo la buena educación y continuaré empeñándome en ella. Me siento muy orgullosa de la que he recibido por parte de mis padres y de mis profesores y, aunque parece no estar de moda, no voy a dejar de saludar ni de dar las gracias, ni de considerar que se debe dejar salir antes de entrar, ceder el asiento a personas mayores, descubrirse la cabeza al entrar en un sitio cerrado, colocar las manos encima de la mesa, etc.

Llamadme anticuada, pero con educación todo es más fácil y mejor.

María

 
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La Virgen del Rocío

La Virgen del Rocío - El blog de María Fernández Dobao

Simplemente Ella.
Quiero escribir y no acierto con las palabras, el sentimiento es tan profundo que no logro plasmarlo como me gustaría y como Ella merece. La Blanca Paloma, La Reina de las Marismas, Pastora, Señora y Madre de Dios. Se cumplen cien años de su Coronación y cualquier homenaje que pueda hacerle en papel se me queda pequeño.
En el colegio siempre nos decían que teníamos dos madres, una en la tierra y otra en el cielo, y este concepto tan abstracto, que de niña aceptaba y repetía sin cuestionar, de adulta se ha convertido en una realidad sin la cual, seguramente, sería mucho más difícil vivir.
No consigo recordar la primera vez que la vi, pero desde entonces creo que no ha habido un año en que no haya ido a visitarla y a rezar en la ermita. Fue con mi madre, la de la tierra, con la que creció mi devoción a la Virgen del Rocío, y es uno de los mejores legados que me pudo dejar. Ella me compró la primera medalla, que ahora vela por mi ahijada desde su cuna, y ella me transmitió su fe. No falto a mi cita en agosto y, desde hace unos años, siempre que puedo sin importar el mes, porque verla a Ella es verlas a las dos.
A Ella acudo de día y de noche, en Ella me refugio y siento su amparo, en Ella confío. Ante Ella lloro y ante Ella canto, porque “quien canta reza dos veces”. Simplemente Ella, la Virgen del Rocío.

María

 
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