Felicidad(es)

Hace poco fue mi cumpleaños y me dio por reflexionar sobre la palabra que siempre se dice en esa ocasión: felicidades. Comentaba con mi padre si realmente somos conscientes de lo que queremos comunicar, ¿estamos deseando felicidad (o felicidades varias) a la persona en cuestión o estamos compartiendo, celebrando su felicidad, nuestras felicidades, por el acontecimiento?

En cualquier caso, la reflexión derivó a la felicidad. Según la RAE, la felicidad es un “estado de grata satisfacción espiritual y física”. La pregunta “¿eres feliz?” me resulta compleja, podría decir que siento un bienestar general que me permite disfrutar de la felicidad, de ese estado de satisfacción que puede ser más o menos breve o más o menos largo. Últimamente he tomado conciencia de momentos de felicidad, no solo de bienestar, y la sensación que la acompaña es altamente satisfactoria y digna de recordar. El recuerdo de esos momentos también viene acompañado de la satisfacción, incluso de la sensación que se vivió; cuando tu cabeza vuela, tu cara cambia y tu boca toma forma de sonrisa…Eso también son momentos de felicidad.

Esos momentos son como píldoras reconfortantes, pero no siempre estamos en disposición de reconocerlos o apreciarlos. No me ha tocado la lotería ni me ha surgido la oportunidad de realizar un viajazo con los gastos pagados, no me han dado de repente una plaza definitiva para poder despreocuparme de las habichuelas ni ha resucitado ninguno de los que se fueron. Pero la vida me ha regalado momentos de esos que te permiten decir “esto es felicidad”, y últimamente los reconozco a la primera, como estar escribiendo esta tarde lluviosa de domingo.

Felicidad es ver la lista de tareas pendientes y decir “hoy es domingo, la tarde para mí” sin sentirte culpable, felicidad es poder elegir, felicidad es estar ahora mismo escuchando los conciertos de Brahms y ver al lado del ordenador en el que escribo el último regalo que me han hecho: dos miradas llenas de amor que traspasan el papel que las soporta. Felicidad es recordar el antes, el durante y el después de la foto que acompaña esta entrada, felicidad es jugar por la mañana en la cama con mis amores, felicidad es poder abrirte y que se abran contigo sin juzgar ni ser juzgado, felicidad es contemplar la Esperanza desde una azotea rodeada de buena gente, felicidad es que te regalen tiempo, felicidad es bailar en medio de la pista sintiéndote libre, felicidad es dar y que el otro esté dispuesto a recibir, felicidad es sentirte en paz y disfrutar de todas esas cosas que muchas veces pasan desapercibidas, no reconocemos o no le damos el valor que tiene.

Te deseo que te sientas feliz, que te sientas bien para poder reconocer y disfrutar ese “estado de grata satisfacción espiritual y física”. Te deseo que te permitas, al menos, momentos de felicidad.

María

 
Para recibir las entradas en tu correo electrónico pincha aquí.

Si te ha gustado la entrada puedes compartirla en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *