El día siguiente

El día siguiente - El blog de María Fernández Dobao

El día siguiente a un concierto o evento estoy agotada. Últimamente pienso que será la edad, aunque la que tengo es estupenda, pero ya no son los veinte años que todo lo soportan.

Ayer tuve la oportunidad de aportar mi granito de arena a la magnífica exposición que organizó Esther Cardenal a beneficio de «El sueño de VIcky» (Fundación para la investigación del cáncer infantil) en Espacio La Galerie. Lo que consigue Esther con un boli Bic no te lo puedes imaginar, hace unos retratos increíbles; en la exposición de ayer eran todos de actores y actrices, así que el repertorio elegido para interpretar en el piano no podía ser otro que bandas sonoras de películas. Te recomiendo visitar su Instagram y no perderte la próxima exposición.

Arte entre Amigos me ha dado la oportunidad de conocer personas estupendas, como Esther y Laura (fundadora de «El Sueño de Vicky»), y de provocar emociones bonitas en diferentes celebraciones y eventos a través de la música en directo. Por eso el esfuerzo, el trabajo y el cansancio merecen la pena, por las personas y por las emociones provocadas, por las sonrisas que reflejan el bienestar, por las palabras de agradecimiento sincero que salen del corazón, por la oportunidad de transformar el gris en color a través de la música y del cariño y entrega que ponemos en cada ocasión.

Esta mañana no podía con mi alma, estaba agotada, me dolía la cabeza y tenía mal cuerpo, pero ha sido ver el llavero con la estrella de «El sueño de Vicky» y darme cuenta, una vez más, de lo afortunada que soy y que todo esto tiene sentido. Las palabras de Laura ayer, la iniciativa y el trabajazo de Esther, el entusiasmo de los asistentes… Ser parte de esos momentos, poder disfrutarlos y compartirlos, y ofrecer lo que puedo dar, es una de mis suertes.

El día siguiente es agotador, sí, pero directamente proporcional a la sensación de felicidad. Enhorabuena a Esther por sus dibujos y la organización y a Laura por seguir incansable e imparable en la lucha contra el cáncer infantil a través de la Fundación «El sueño de Vicky«.

María

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Más que música

Más que música - El blog de María Fernández Dobao

La velada en la que tuve el gusto de tocar el pasado viernes fue, sin duda, más que música. Hace unos meses, Cristina Martín de Frutos se planteó la posibilidad de organizar conciertos en su galería de arte, Emotion Art Gallery; gracias a la colaboracion entre ella y Arte entre Amigos se podría decir que, dado el número de veladas que van ya, se ha establecido un ciclo de conciertos en los que, tanto asistentes como músicos, encuentran (encontramos) más que música en unas veladas muy especiales. Sobre ellas podéis leer en el blog de Arte entre Amigos, incluso en este enlace tenéis una pequeña muestra de la primera.

Hoy quiero escribir sobre la última velada en la que yo, como intérprete, pude llenarme de música, de amistad, de arte, de profesionalidad, de agradecimiento, de bienestar, de felicidad, de admiración, de complicidad. Acompañar al cantante Miguel Sola es un privilegio que no se tiene todos los días, y ensayar con él las semanas anteriores una suerte que nunca podré agradecer lo suficiente. Siempre lo he considerado un grande, porque lo es, y la humanidad y humildad con la que ha trabajado conmigo ha sido increíble, sacando lo mejor de mí como músico y enseñándome también sobre la vida. Hemos disfrutado, hemos reído, hemos llorado, nos hemos emocionado, incluso sorprendido; hemos compartido, en definitiva, mucho más que música.

El ambiente que se crea en la galería es especial. Cristina prepara la galería con cariño y buen gusto, el catering de Patricia (Plato a plato) y las flores de Be Floral son el complemento perfecto para sentirse como en casa, y Xris Falagil no deja que se le escape detalle a su cámara. El público es también artífice, cómo no, de ese buen ambiente que nos llena a todos de ganas de disfrutar. El primero en llegar mi padre, casi una hora antes, mi fan número uno, la suerte de mi vida, que vive cada concierto casi con más nervios que yo y que enamora a todos los asistentes. Mi «otro padre», también siempre presente, tíos, alumnos convertidos en amigos, amigos de toda la vida y amigas recientes que hacen malabarismos para poder estar en la velada con ilusión máxima por escucharme, algunas por primera vez. Ilusión que me llena de responsabilidad y a la vez me hace sentir enormemente afortunada. El aire se convierte, gracias a ellos, en una suma de afecto, de admiración, de fidelidad, de emoción, de buena disposición, y ese aire es el que llena nuestros pulmones, y nuestro alma, cuando nos disponemos a cantar y a tocar. No eran las mejores condiciones de temperatura para el cantante ni el mejor instrumento para mí, sin embargo, las ganas de disfrutar y hacer disfrutar, y ese aire que respiramos, hicieron que superarámos los obstáculos previstos e imprevistos.

Salimos llenos de allí, no hay más que ver mi cara. Y eso nos queda dentro a cada uno de nosotros. Gracias por hacerlo posible. Gracias a Miguel, a Cristina, al equipo de Plato a Plato, a Xris Falagil, a Carmen, a Laura, a mis familiares, amigos y cómplices, a todos los que quisieron compartir más que música.

¡Hasta la próxima!

María

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