Las chicas del séptimo

LAS CHICAS DEL SÉPTIMO - EL BLOG DE MARÍA FERNÁNDEZ DOBAO

Llevo unos días dudando si escribir esta entrada en el blog de Arte entre Amigos o en este, el mío personal. Lo cierto es que conocí Cenas Adivina gracias a Arte entre Amigos, pero la atmósfera y las relaciones que allí se generan traspasan lo laboral sin ninguna duda. En mi primera cena conocí a unas mujeres maravillosas que a día de hoy son mis amigas: Rocío y Raquel, de “Cookies Love Milk” y Estrella de Pablo, ilustradora y creadora del blog “Un blog y un paraguas en Londres”. Son estas relaciones surgidas a partir de las cenas, ese sentimiento personal con todo lo vivido gracias a ellas, las que me han llevado a escribir finalmente esta entrada en este blog.

Las chicas del séptimo” surge, precisamente, por iniciativa de Josunne, una mujer imparable y fiel seguidora de las Cenas Adivina que decidió dar forma a todas esas relaciones que se iban generando, facilitando así el contacto y el conocimiento de más personas interesantes. Ese grupo no ha parado de crecer, y Josunne se embarcó hace unos meses en la idea de juntarnos en un brunch el pasado 1 de diciembre. No pude disfrutarlo todo lo que me hubiera gustado por tener que trabajar ese mediodía, pero no puedo dejar de dedicar una entrada a ese evento en el que el cariño y la profesionalidad en su preparación y desarrollo ha sido increíble. El lema fue “Todas somos mujeres emprendedoras, tan distintas y únicas, con mucho para contar, pero sobre todo, dar”. No faltó detalle.

Tuve la alegría de reencontrarme con Nekane, con Marga, con Nadia, con Isabela, con las chicas de Emma Ascot, con Silvia, Montse, María José, … Mujeres maravillosas que, por diferentes motivos, me han hecho sentir especial y me han llegado al corazón, mujeres que de repente se te acercan sin conocerte a decirte que les emociona lo que escribes, o que no dudan en recomendar Arte entre Amigos por una confianza plena en la idea y en mí. Regalos que te da la vida sin ni siquiera pedirlos y cuando y donde menos te lo esperas.

Las Cenas Adivina y las Chicas del Séptimo superan cualquier idea de networking que se pueda tener, las Cenas y las Chicas del Séptimo se centran en las personas. Muchas gracias por ese esíritu y esa buena energía. Así da gusto. Esta entrada va por vosotras.

María

 
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Felicidad(es)

Felicidades - El blog de María Fernández Dobao

Hace poco fue mi cumpleaños y me dio por reflexionar sobre la palabra que siempre se dice en esa ocasión: felicidades. Comentaba con mi padre si realmente somos conscientes de lo que queremos comunicar, ¿estamos deseando felicidad (o felicidades varias) a la persona en cuestión o estamos compartiendo, celebrando su felicidad, nuestras felicidades, por el acontecimiento?

En cualquier caso, la reflexión derivó a la felicidad. Según la RAE, la felicidad es un “estado de grata satisfacción espiritual y física”. La pregunta “¿eres feliz?” me resulta compleja, podría decir que siento un bienestar general que me permite disfrutar de la felicidad, de ese estado de satisfacción que puede ser más o menos breve o más o menos largo. Últimamente he tomado conciencia de momentos de felicidad, no solo de bienestar, y la sensación que la acompaña es altamente satisfactoria y digna de recordar. El recuerdo de esos momentos también viene acompañado de la satisfacción, incluso de la sensación que se vivió; cuando tu cabeza vuela, tu cara cambia y tu boca toma forma de sonrisa…Eso también son momentos de felicidad.

Esos momentos son como píldoras reconfortantes, pero no siempre estamos en disposición de reconocerlos o apreciarlos. No me ha tocado la lotería ni me ha surgido la oportunidad de realizar un viajazo con los gastos pagados, no me han dado de repente una plaza definitiva para poder despreocuparme de las habichuelas ni ha resucitado ninguno de los que se fueron. Pero la vida me ha regalado momentos de esos que te permiten decir “esto es felicidad”, y últimamente los reconozco a la primera, como estar escribiendo esta tarde lluviosa de domingo.

Felicidad es ver la lista de tareas pendientes y decir “hoy es domingo, la tarde para mí” sin sentirte culpable, felicidad es poder elegir, felicidad es estar ahora mismo escuchando los conciertos de Brahms y ver al lado del ordenador en el que escribo el último regalo que me han hecho: dos miradas llenas de amor que traspasan el papel que las soporta. Felicidad es recordar el antes, el durante y el después de la foto que acompaña esta entrada, felicidad es jugar por la mañana en la cama con mis amores, felicidad es poder abrirte y que se abran contigo sin juzgar ni ser juzgado, felicidad es contemplar la Esperanza desde una azotea rodeada de buena gente, felicidad es que te regalen tiempo, felicidad es bailar en medio de la pista sintiéndote libre, felicidad es dar y que el otro esté dispuesto a recibir, felicidad es sentirte en paz y disfrutar de todas esas cosas que muchas veces pasan desapercibidas, no reconocemos o no le damos el valor que tiene.

Te deseo que te sientas feliz, que te sientas bien para poder reconocer y disfrutar ese “estado de grata satisfacción espiritual y física”. Te deseo que te permitas, al menos, momentos de felicidad.

María

 
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La mentira

LA MENTIRA - El blog de María Fernández Dobao

Parece mentira que una obra que se estrenó en 409 a.C. trate algo tan actual. Hace un par de meses pude disfrutar en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida de la representación de “Filoctetes”, la última tragedia de Sófocles. Filoctetes es uno de los héroes de la mitología griega y la tragedia se sitúa durante la Guerra de Troya. La representación me pareció magnífica y el marco incomparable, destacando sobre el todo el papel de Pedro Casablanc. Reconozco que siento recelo hacia las adaptaciones contemporáneas de obras clásicas, tanto en el teatro como en la ópera, pero esta me pareció brillante.

Filoectetes fue cruelmente abandonado en la isla de Lemnos, y diez años después sus verdugos acudieron a él por el mero interés de conseguir su arco, el instrumento más poderoso para conquistar Troya. Aquellos que le abandonaron injustamente, fueron capaces de usar cualquier arma para conseguir su objetivo, siendo su principal estrategia la mentira y la traición.
El ser humano, desde el principio de los tiempos, es capaz de esconderse bajo la premisa de que “el fin justifica los medios” para justificar cualquier acción que le lleve a su provceho, por maquiavélica e inmoral que sea. En la representación aparece la conciencia, caracterizada magníficamente en un coro de ninfas, esa conciencia que plantea al joven Neptolemo la disyuntiva entre obedecer a sus superiores, anteponiendo el objetivo final a la moralidad, o ser fiel a sus principios.

La mentira se impone, en la obra y muchas veces en la vida, en el 409 a.C. y en la actualidad. El ansia de poder, la necesidad de vencer cueste lo que cueste, la ambición y la falta de escrúpulos están a la orden del día. Y tú, ¿qué opinas?

María

 
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