Día de la Tía

Día de la Tía - El blog de María Fernández Dobao

Día de la Madre, Día del Padre, Día del Niño, Día de los Abuelos, Día del Beso, Día del Agua, Día del Arte, Día del Libro, Día de la Danza, Día de la Música…. Hay días para todo, ¿y el Día de los Tíos?, ¿y el de los Padrinos? Nunca he sabido que exitieran esos días y mis sobrinos y yo decidimos hace unos años instaurar el Día de la Tía el 25 de abril. Ayer, comentándolo con una amiga, me decía que el Día de los Padrinos sí existe, me he puesto a investigar y he encontrado que su Santidad Pío XII instauró esta fiesta el 24 de junio. Mi sorpresa ha sido que también hay un Día Internacional de los Tíos: el segundo domingo de octubre. Le decía ahora a mi sobrina mayor que nos viene muy bien saberlo, así este año tendremos otra oportunidad para celebrar este día estando juntos físicamente. Hoy lo vamos a celebrar, por supuesto, con videollamada y una sorpresa que les tengo preparada. Brindaremos a través de una cámara y una pantalla, pero brindaremos.

Mis sobrinos son el mejor regalo que me ha hecho mi hermano y de los mejores regalos que me ha dado la vida, a ellos quiero dedicarles hoy esta entrada. Solo tengo un hermano, pero tengo la suerte de tener más sobrinos, hijos de primos y de amigos que son familia, otro regalazo que me llena de amor y agradecimiento. Cuando los hijos de mi hermano eran pequeños me decían «pero tus sobrinos somo nosotros tres», no les faltaba razón si nos atenemos a la definición de sobrino, pero no tardaron en entender que, más allá de las definiciones, está el corazón y que el amor, cuanto más se da, más crece y más se tiene; no se pierde ni disminuye por repartirlo, al contrario.

Hoy les dedico la entrada a ellos tres: Elena, Beatriz y Nicolás. Sé que no os hace falta esta entrada para saber lo que sois para mí, pero me he levantado con ganas de escribiros. Recuerdo perfectamente el día en que nacisteis cada uno, esa emoción indescriptible al ir a veros al hospital y cogeros en mis brazos. Me acuerdo también de la primera vez que te quedaste a dormir en casa, Elena, cuando ahora lo pienso me doy cuenta de lo pequeña que eras y de mi atrevimiento inconsciente. Estaba nerviosa pensando si sabría entretenerte, compré de todo y descubrí que era más creativa de lo que pensaba. Desde entonces ha sido un no parar, y yo feliz. Cuando cumpliste dos o tres años ya empezamos también con los planes culturales de teatro y conciertos para niños, el año pasado me hiciste ver la huella que te han dejado cuando me comentaste que lo echabas de menos. Después naciste tú, Bea, mi ahijada, la independiente, y empezamos con los «planes de chicas» las tres juntas; veo ahora las fotos y recuerdo con una sonrisa los baños de princesas llenos de espuma, la pintura con témperas, las manualidades, las minipizzas, etc. Un planazo. Y por último Niquito, llegaste dándonos un pequeño susto que, gracias a Dios, no tuvo mucha importancia. Enseguida te incorporaste a nuestros planes, tan cariñoso siempre y aceptando que tenías dos «doñas» por delante que no te daban mucha opción a elegir. Todavía me pregunto cómo es posible que, hasta hace bien poco, pudiéramos dormir todos en mi cama.

Me emocionais constantemente, me muero de amor cada vez que me decís que soy como vuestra segunda madre, y ahora, Elena, hasta quieres que salgamos de cañas y sea la tía de tu grupo de amigas. ¿En qué momento os habéis hecho mayores? Desde hace un tiempo también queréis vuestro espacio individual conmigo, y me parece fenomenal; cada uno elegís vuestro plan, siempre con las ganas de quedaros a dormir en casa y disfutar de nuestras pelis y charlas nocturnas, de una partida de lo que sea y de un desayuno especial. Mis amigos me dicen que tengo mucha suerte porque todavía, con vuestra edad, sigais queriendo hacer planes juntos y quedaros a dormir en casa. Yo también lo creo.

La foto que acompaña a esta entrada fue de nuestro primer viaje juntos y solos, sin vuestros padres. Otro hito. No sabíais el destino, quería sorprenderos y lo conseguí. Ese fin de semana largo en las casas en los árboles fue una pasada, qué bien lo pasamos y cuánto compartimos. Estoy deseando que llegue el siguiente, hablábamos el otro día del que haríamos cuando cumpla 50, pero espero que podamos hacer otro antes, ¡que para los cincuenta todavía me queda! Tenemos pendiente Sevilla, lo sé, quiero llevaros a la ciudad que también habita en mi corazón, y llegará esa oportunidad más pronto que tarde.

Acabo de encargar vuestra sorpresa, en un rato haremos videollamada para celebrarlo, brindar por vosotros y por el Día de la Tía, con la confianza en poder darnos un abrazo lo antes posible. Os quiero, mis amores.

La tía María

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Las chicas del séptimo

LAS CHICAS DEL SÉPTIMO - EL BLOG DE MARÍA FERNÁNDEZ DOBAO

Llevo unos días dudando si escribir esta entrada en el blog de Arte entre Amigos o en este, el mío personal. Lo cierto es que conocí Cenas Adivina gracias a Arte entre Amigos, pero la atmósfera y las relaciones que allí se generan traspasan lo laboral sin ninguna duda. En mi primera cena conocí a unas mujeres maravillosas que a día de hoy son mis amigas: Rocío y Raquel, de «Cookies Love Milk» y Estrella de Pablo, ilustradora y creadora del blog «Un blog y un paraguas en Londres». Son estas relaciones surgidas a partir de las cenas, ese sentimiento personal con todo lo vivido gracias a ellas, las que me han llevado a escribir finalmente esta entrada en este blog.

«Las chicas del séptimo» surge, precisamente, por iniciativa de Josunne, una mujer imparable y fiel seguidora de las Cenas Adivina que decidió dar forma a todas esas relaciones que se iban generando, facilitando así el contacto y el conocimiento de más personas interesantes. Ese grupo no ha parado de crecer, y Josunne se embarcó hace unos meses en la idea de juntarnos en un brunch el pasado 1 de diciembre. No pude disfrutarlo todo lo que me hubiera gustado por tener que trabajar ese mediodía, pero no puedo dejar de dedicar una entrada a ese evento en el que el cariño y la profesionalidad en su preparación y desarrollo ha sido increíble. El lema fue «Todas somos mujeres emprendedoras, tan distintas y únicas, con mucho para contar, pero sobre todo, dar». No faltó detalle.

Tuve la alegría de reencontrarme con Nekane, con Marga, con Nadia, con Isabela, con las chicas de Emma Ascot, con Silvia, Montse, María José, … Mujeres maravillosas que, por diferentes motivos, me han hecho sentir especial y me han llegado al corazón, mujeres que de repente se te acercan sin conocerte a decirte que les emociona lo que escribes, o que no dudan en recomendar Arte entre Amigos por una confianza plena en la idea y en mí. Regalos que te da la vida sin ni siquiera pedirlos y cuando y donde menos te lo esperas.

Las Cenas Adivina y las Chicas del Séptimo superan cualquier idea de networking que se pueda tener, las Cenas y las Chicas del Séptimo se centran en las personas. Muchas gracias por ese esíritu y esa buena energía. Así da gusto. Esta entrada va por vosotras.

María

 
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Felicidad(es)

Felicidades - El blog de María Fernández Dobao

Hace poco fue mi cumpleaños y me dio por reflexionar sobre la palabra que siempre se dice en esa ocasión: felicidades. Comentaba con mi padre si realmente somos conscientes de lo que queremos comunicar, ¿estamos deseando felicidad (o felicidades varias) a la persona en cuestión o estamos compartiendo, celebrando su felicidad, nuestras felicidades, por el acontecimiento?

En cualquier caso, la reflexión derivó a la felicidad. Según la RAE, la felicidad es un «estado de grata satisfacción espiritual y física». La pregunta «¿eres feliz?» me resulta compleja, podría decir que siento un bienestar general que me permite disfrutar de la felicidad, de ese estado de satisfacción que puede ser más o menos breve o más o menos largo. Últimamente he tomado conciencia de momentos de felicidad, no solo de bienestar, y la sensación que la acompaña es altamente satisfactoria y digna de recordar. El recuerdo de esos momentos también viene acompañado de la satisfacción, incluso de la sensación que se vivió; cuando tu cabeza vuela, tu cara cambia y tu boca toma forma de sonrisa…Eso también son momentos de felicidad.

Esos momentos son como píldoras reconfortantes, pero no siempre estamos en disposición de reconocerlos o apreciarlos. No me ha tocado la lotería ni me ha surgido la oportunidad de realizar un viajazo con los gastos pagados, no me han dado de repente una plaza definitiva para poder despreocuparme de las habichuelas ni ha resucitado ninguno de los que se fueron. Pero la vida me ha regalado momentos de esos que te permiten decir «esto es felicidad», y últimamente los reconozco a la primera, como estar escribiendo esta tarde lluviosa de domingo.

Felicidad es ver la lista de tareas pendientes y decir «hoy es domingo, la tarde para mí» sin sentirte culpable, felicidad es poder elegir, felicidad es estar ahora mismo escuchando los conciertos de Brahms y ver al lado del ordenador en el que escribo el último regalo que me han hecho: dos miradas llenas de amor que traspasan el papel que las soporta. Felicidad es recordar el antes, el durante y el después de la foto que acompaña esta entrada, felicidad es jugar por la mañana en la cama con mis amores, felicidad es poder abrirte y que se abran contigo sin juzgar ni ser juzgado, felicidad es contemplar la Esperanza desde una azotea rodeada de buena gente, felicidad es que te regalen tiempo, felicidad es bailar en medio de la pista sintiéndote libre, felicidad es dar y que el otro esté dispuesto a recibir, felicidad es sentirte en paz y disfrutar de todas esas cosas que muchas veces pasan desapercibidas, no reconocemos o no le damos el valor que tiene.

Te deseo que te sientas feliz, que te sientas bien para poder reconocer y disfrutar ese «estado de grata satisfacción espiritual y física». Te deseo que te permitas, al menos, momentos de felicidad.

María

 
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La mentira

LA MENTIRA - El blog de María Fernández Dobao

Parece mentira que una obra que se estrenó en 409 a.C. trate algo tan actual. Hace un par de meses pude disfrutar en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida de la representación de “Filoctetes”, la última tragedia de Sófocles. Filoctetes es uno de los héroes de la mitología griega y la tragedia se sitúa durante la Guerra de Troya. La representación me pareció magnífica y el marco incomparable, destacando sobre el todo el papel de Pedro Casablanc. Reconozco que siento recelo hacia las adaptaciones contemporáneas de obras clásicas, tanto en el teatro como en la ópera, pero esta me pareció brillante.

Filoectetes fue cruelmente abandonado en la isla de Lemnos, y diez años después sus verdugos acudieron a él por el mero interés de conseguir su arco, el instrumento más poderoso para conquistar Troya. Aquellos que le abandonaron injustamente, fueron capaces de usar cualquier arma para conseguir su objetivo, siendo su principal estrategia la mentira y la traición.
El ser humano, desde el principio de los tiempos, es capaz de esconderse bajo la premisa de que “el fin justifica los medios” para justificar cualquier acción que le lleve a su provceho, por maquiavélica e inmoral que sea. En la representación aparece la conciencia, caracterizada magníficamente en un coro de ninfas, esa conciencia que plantea al joven Neptolemo la disyuntiva entre obedecer a sus superiores, anteponiendo el objetivo final a la moralidad, o ser fiel a sus principios.

La mentira se impone, en la obra y muchas veces en la vida, en el 409 a.C. y en la actualidad. El ansia de poder, la necesidad de vencer cueste lo que cueste, la ambición y la falta de escrúpulos están a la orden del día. Y tú, ¿qué opinas?

María

 
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