Año nuevo

Propósitos de año nuevo - El blog de María

Igual llego con un poco de retraso, los primeros días del año todos los blogs y las redes sociales se llenan de mensajes sobre los propósitos y objetivos para el año que acaba de comenzar. Si me comparo con ellos esta publicación llega tarde pero, si tenemos en cuenta que nos quedan casi 350 días de 2018 por delante, tampoco voy tan mal.

Además, quiero ser sincera: no he hecho ninguna lista de propósitos de año nuevo ni he planificado nada. Este año he tenido una sensación diferente a otras veces: no he sentido el cambio de año. Pasó de un día a otro sin más, con una continuidad que nada tiene que ver con una ruptura o un cambio de etapa, quizá de ahí el que no haya llegado a mi cabeza una lista de propósitos que, dicho sea de paso, no suelen cumplirse. Tengo que reconocer, también, que soy de las que piensa que un año nuevo realmente comienza cada día, todo depende de por donde empieces a contar. Esas imágenes con frases tan típicas que invaden los whatsapp y las redes sociales el 31 de diciembre y el 1 de enero, tipo «tienes 365 días oportunidades por delante para cambiar, para seguir creciendo, para mejorar, para acabar con un mal hábito…», me parecen bastane absurdas: si piensas que tienes 365 días por delante seguramente no lo harás, piensa mejor que hoy es la oportunidad para hacer lo que quieras hacer. La vida empieza cada día.

Mi propósito es vivir, y ya me parece bastante. Quizá en los temas profesionales sí debería fijarme ya objetivos y planificar las estrategias, quiero que Arte entre Amigos siga creciendo y que mi novela, «Infinito, infinito y punto final», siga tocando corazones. Respecto a lo personal, al igual que Carlota, la protagonista de la novela, ya aprendí que la vida no se planifica.

María

 

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Dibujo calendario: www.quecos.eu

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Ya vienen los Reyes Magos

Reyes Magos - El Blog de María

«¡Qué ilusión, esta noche, la de los niños, Platero! No era posible acostarlos. Al fin, el sueño los fue rindiendo: a uno, en una butaca; a otro, en el suelo, al arrimo de la chimenea; a Blanca, en una silla baja; a Pepe, en el poyo de la ventana, la cabeza sobre los clavos de la puerta, no fueran a pasar los Reyes… Y ahora, en el fondo de esta afuera de la vida, se siente como un gran corazón pleno y sano, el sueño de todos, vivo y mágico». Juan Ramón Jiménez.

Ya no queda nada. Tengo todo preparado para la llegada de los Reyes Magos. He dejado el zapato debajo del árbol, cerca de la ventana, frutos secos y agua para los camellos, champán y un tentempié para Sus Majestades.

Cuando era pequeña, la noche de Reyes dormía con mi hermano, necesitaba darle la mano para calmar los nervios. Al despertar, tras comprobar que el salón estaba lleno de regalos, íbamos corriendo al dormitorio de nuestros padres para avisarles de que ya habían llegado. El tiempo pasa y la vida cambia, ya no hay manos que agarrar ni dormitorios a los que correr, pero no hay circunstancia que pueda con la ilusión de la noche más mágica del año. Reconozco en mí ese nervio infantil expectante ante lo que Sus Majestades pueden traer.

Seguramente los mejores regalos no los encontraré mañana por la mañana debajo del árbol, Ellos se ocupan de repartirlos durante todo el año para que no dejemos de creer. Esos regalos, a veces invisibles, que te hacen mirar al cielo para agradecerles que siempre velen por ti. De pequeños nos decían «pórtate bien, que los Reyes lo ven todo», y de mayor te das cuenta de que, efectivamente, los Reyes Magos todo lo ven, pero no para juzgarte, sino para darte los mejores regalos de la vida. Gracias por existir.

María

 

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Las tradiciones que me enseñaste.

El blog de María Fernández Dobao - Tradiciones

Eras una amante de las tradiciones, y ese amor ha formado parte de la herencia que he recibido de ti. No se te escapaba ni una, muchas de ellas relacionadas con el calendario litúrgico y otros aspectos religiosos: Cuaresma, Semana Santa, Adviento y Navidad, por no hablar de las oraciones a determinados santos según las necesidades: San Pancracio para la lotería, San Judas Tadeo para las causas desesperadas, San Antonio cuando se perdía algo, etc.

Diciembre es un mes de tradiciones, y me encanta seguir todas las que me enseñaste. Comienza el Adviento, esa época preciosa en que preparamos la Navidad; como dice el Papa Francisco, «Cuando viene alguien querido a visitarnos a casa, predisponemos todo con cuidado y felicidad. Del mismo modo queremos predisponernos para la venida del Señor». Tú preparabas todo, por dentro y por fuera, y yo intento seguir tu camino.

Para el día 1 ya tenías preparado el Calendario de Adviento, siempre con chocolate. Según me enseñaste lo regalan los padrinos a los ahijados, como los huevos de Pascua, y tendrías que haber visto el que le he regalado a mi nueva ahijada, ¡espectacular y con chocolate del rico rico! Ella todavía es un bebé y no puede disfrutarlo, pero yo he querido cumplir la tradición que me enseñaste y que no le falte su calendario en estas fechas, aunque por ahora lo disfruten su hermana y sus papás. Mis padrinos no están desde hace tiempo y, desde que tampoco estás tú, nadie me lo regala a mí, pero para que no me falte (y para no engordar) uno precioso de tela, de Harrods, me acompaña cada Adviento.
Siempre adornábamos la casa en el puente de Diciembre. Ahora me encanta que vengan los niños (ya no tan niños) a la mía y que disfruten también con esta tradición. Te gustaría ver cómo han dejado el árbol y el cuidado con el que han colocado el Misterio tan bonito que me regalaste.

Tengo la cabeza ya en el menú de Nochebuena, de los veintipico que cenábamos en casa cuando éramos pequeños a cuatro que somos ahora en la mía, pero he cogido tu relevo y lo preparo todo con la misma ilusión que lo preparabas tú, ¡hasta he ido a un taller de cocina de Navidad para innovar! A la tradicional lombarda le voy a dar un toque especial gracias a la Escuela de Cocina Telva.

Dicen que la Navidad es de los niños, que la Navidad deja de gustar cuando faltan los seres queridos, pero yo me niego a sentir así, porque el Niño Jesús viene para todos y a cada uno nos entrega su amor.

¿Y tú, qué tradiciones sigues en estas fechas?

María

 

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