Un verano diferente

Ya está aquí el verano, un verano diferente. Tras una primavera que jamás imaginamos vivir, por fin hemos cambiado de estación con la posibilidad de disfrutar de lo que antes teníamos al alcance de la mano y que, durante unos meses, no ha sido más que un recuerdo convertido en la esperanza de volver.

Veranos de familia, hortensias, bicicletas, piscina, tenis, partidas de «Continental» y «Monopoly» y noches de «Escondite». Veranos de cursos para no dejar que las manos ni la cabeza se oxidaran. Veranos de viajes increíbles descubriendo lugares maravillosos, siempre muy bien acompañada. Veranos en mi paraíso. Veranos de oposiciones. Y, ahora, verano de reencuentros.

Privilegiada, una vez más, por reencontrarme no solo con mi familia y mi «gente del corazón», como decía el otro día una gran amiga, privilegiada también por empezar el mes de julio contemplando el mar con el corazón lleno de amor y felicidad, por disfrutar de mis dos ciudades con ojos de turista a quien todo sorprende y maravilla, por sentir las piernas temblar en el hipódromo ante la victoria de la recuperada cuadra Palco 7, por reencontrarme con el arte, la naturaleza y la cultura en directo, por seguir teniendo a los que más quiero a mi lado.

Verano de nueva normalidad, lo llaman. Más bien de nueva anormalidad, diría yo. No puedo considerar normal no besar a mi padre y no abrazar a los que forman parte de mí, ni que el miedo sobrevuele a mis compañeros de viaje, ni que en un teatro los aplausos se sientan dispersos y no en bloque, por no hablar de la cantidad de desgracias personales y profesionales que está dejando esta pandemia. No, esto no es normal, es una realidad que nos toca vivir ahora, y más nos vale ser responsables para evitar males mayores, pero con la esperanza de una normalidad en la que quepa ver las sonrisas más allá que en los ojos y en la que dejen de correr tantas lágrimas.

Verano diferente, pero verano con muchas ganas. Pese al calor, pese a las mascarillas, pese a las limitaciones, pese a todo, pero siempre agradecida por seguir aquí.

Te deseo un buen verano.

María

Para recibir las entradas en tu correo electrónico o por whtaspp pincha aquí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *